Paraje Natural Clots de la Sal y Serra de la Mola
Área natural protegida con ponds de agua salada sulfúrea, bosques de pinos, y canteras históricas. Miradores, pasarelas y refugios permiten recorrer este ecosistema fluvial único.
El paraje natural municipal de los Clots de la Sal i Serra de la Mola reúne, al noreste de Novelda, manantiales de aguas sulfurosas, pinares y una antigua zona minera en un mismo tramo del valle del Vinalopó. Las autoridades autonómicas declararon protegido este espacio en 2021, aunque los vecinos de la zona han usado tradicionalmente estas aguas, atribuyéndoles propiedades beneficiosas para la piel y las afecciones reumáticas.
Los clots y su entorno
El Clot Roig debe su nombre y su color rojizo a la precipitación de óxido de hierro en el agua; el Clot de les Aigües Negres, el más caudaloso, desprende el característico olor a azufre de sus surgencias. Alrededor, la Serra de la Mola combina matorral bajo con pinar, y el paraje conserva restos de una antigua explotación minera y refugios de canteros ya restaurados. Uno de los antiguos pozos de una mina de hierro se conserva vallado y señalizado como parte del recorrido. El entorno alberga también una especie de pez endémica en peligro, el fartet, para la que se ha habilitado una balsa de recuperación junto al río.
Recorrido
El sendero local SL-CV 127 permite recorrer el paraje, que incluye una pasarela de madera sobre el Clot Roig, un mirador con pérgola en la Mola —uno más entre los miradores cercanos a Alicante— y un punto de observación de aves junto al Vinalopó. El itinerario pasa cerca del castillo de La Mola y del santuario de Santa María Magdalena, por lo que puede combinarse fácilmente con la visita a ambos monumentos. Conviene mantenerse en los caminos señalizados y llevar a los perros atados, ya que es una zona con fauna sensible.
Preguntas frecuentes
¿Es gratis visitar los Clots de la Sal?
Sí, es un espacio natural de acceso libre y sin coste.
¿Cuánto dura la visita?
Recorrer el sendero principal, con parada en el Clot Roig y el mirador de la Mola, suele llevar entre una y dos horas caminando con calma.
¿Cuál es la mejor época para ir?
La primavera y el otoño ofrecen temperaturas suaves para caminar y buena visibilidad desde el mirador; en verano conviene evitar las horas centrales del día por la falta de sombra en buena parte del recorrido.
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