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Cova Tallada

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Moderate Out & back FREE

Dénia–Xàbia — Marina Alta (Alacant)

Distance: 4 km

Duration: 2–3 h

Elevation gain: 200 m

Antigua cantera de tosca excavada a pie de acantilado, hoy medio cueva y medio mar, dentro de la reserva del Cap de Sant Antoni. Dos kilómetros de bajada desde Les Rotes, una cadena en el tramo final y 200 m de desnivel que se pagan a la vuelta. Entrar es gratis, pero en las fechas reguladas de 2026 hace falta autorización previa y el mar tiene que estar en calma.

Trailhead on Google Maps View track on Wikiloc

TL;DR: Cuatro kilómetros ida y vuelta desde Les Rotes, entre 2 y 3 horas y unos 200 m de desnivel, para bajar a una cueva-cantera abierta al mar en el Cap de Sant Antoni. Entrar es gratis, pero en 2026 hay periodos con autorización obligatoria y el último tramo se salva agarrado a una cadena sobre roca pulida. Con chanclas o con el mar movido, no es el día.

¿Hace falta permiso y cómo se pide?

En las fechas reguladas sí, y se comprueba. Para 2026 el acceso está regulado del 28 de marzo al 13 de abril, del 28 de abril al 5 de mayo y del 15 de junio al 15 de octubre; fuera de esos tramos no hay que pedir nada. La autorización se solicita en el gestor de reservas de la Generalitat Valenciana, eligiendo ámbito «Parcs naturals de la Comunitat Valenciana», subámbito «Parc Natural del Montgó» y servicio «Cova Tallada», y va asociada al documento de identidad de quien reserva. No cuesta dinero, cada reserva cubre un máximo de cinco personas y la ventana se abre unos diez días antes, así que ni se planifica con un mes ni se improvisa la víspera de un sábado de agosto. La estancia máxima dentro es de 1 h 30 min y empieza a contar en la hora que figura en el permiso, no cuando llegas. Las fechas se fijan cada temporada: confírmalas en la web del Parc Natural del Montgó antes de salir de casa.

¿Dónde se aparca y a qué hora se llena?

La senda arranca al final de la calle Vía Láctea, en Les Rotes, a unos 6 km del centro de Dénia. Esa calle no es sitio para dejar el coche: la policía local multa y retira vehículos, y en temporada alta el acceso rodado al último tramo está restringido. El aparcamiento público queda unos 500 metros antes del inicio y en verano se llena a primera hora, así que el plan realista es llegar sobre las ocho y caminar ese medio kilómetro. Al final de la cuesta hay un punto de información donde se valida la reserva. Si está lleno, la carretera de la costa pasa antes por las calas de Les Rotes, que no piden permiso a nadie.

¿Cómo es el camino de verdad?

Son dos kilómetros por sentido, entre 45 minutos y una hora de bajada según el ritmo. El primer tercio es pista ancha con el mar abierto delante; luego el sendero se estrecha, se mete entre pino bajo y pasa a roca irregular, con escalones tallados y algún tramo de cuerda fija en la pared. Los metros finales hasta la boca son lo serio: roca pulida por miles de pisadas y una cadena para descender, con las manos necesariamente libres. Mojada, esa roca resbala de verdad. Los 200 m de desnivel se pagan enteros a la vuelta, casi siempre sin sombra —el trazado apenas la tiene— y sin una sola fuente: litro y medio de agua por persona es el mínimo. La dificultad es moderada, no un paseo llano; por debajo de los diez años, de la mano en la parte baja. La senda está señalizada, pero el track de Wikiloc ayuda.

¿Qué se ve dentro?

Media cueva no la hizo el mar, sino gente con herramienta. Es una cantera de tosca —una arenisca blanda, fácil de cortar en bloques y de sacar por mar— explotada al menos desde el siglo XVI, aunque en su interior se hallaron candiles de los siglos XI y XII, señal de que el sitio se frecuentaba mucho antes. De aquí salió piedra para el castillo de Dénia, para la iglesia-fortaleza de Sant Bertomeu de Xàbia y para los molinos del Cap de Sant Antoni. Las paredes lo delatan: cortes rectos, esquinas a escuadra y huecos rectangulares; también se conserva una inscripción atribuida al paso de Felipe III en 1599. La sala principal ronda los 75 metros de anchura con el techo entre los diez y los quince, y el conjunto de galerías suma unos 400 metros. Las salas exteriores están medio inundadas y el agua entra por aberturas cuadradas que parecen puertas talladas; las del fondo están a oscuras y exigen frontal, suelo irregular y calma.

¿Cuándo conviene ir?

Mayo, principios de junio, septiembre y octubre dan la mejor combinación: agua aún templada para el baño de dentro y temperatura llevadera en la subida. En julio y agosto, a mediodía, la senda sin sombra es un horno. En invierno el acceso es libre y la cueva sigue siendo espectacular, pero el baño ya no compensa y manda el parte de mar: con levante o mar de fondo las olas entran por la boca y el interior deja de ser un sitio donde estar. Si no está en calma, cambia de plan: el Montgó queda justo detrás y no depende del oleaje. Existe un segundo acceso desde Xàbia, por la Plana de Sant Jeroni, más expuesto y bastante menos recomendable: si no conoces el terreno, entra por Dénia.

¿Qué es lo que sale mal?

Es un plan de media mañana; si prefieres bañarte sin cadenas ni permisos, la guía de playas cerca de Alicante lista las opciones cómodas.

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