Dunas de Guardamar
Bosque de dunas fijas de 800 hectáreas plantado a inicios del siglo XX con pinos para detener el avance de arena costera móvil. Paseos entre vegetación y mar.
Las Dunas de Guardamar forman un bosque de casi 800 hectáreas creado a comienzos del siglo XX para detener el avance de la arena hacia el interior de Guardamar del Segura. En los siglos XVIII y XIX, la tala de los bosques que rodeaban la población —para la construcción naval y para ganar tierra de cultivo— dejó la costa sin protección natural, y las dunas empezaron a avanzar hacia el pueblo a un ritmo de entre 2 y 8 metros al año, sepultando viñedos y huertos a su paso.
Un bosque construido para frenar la arena
En 1897 se aprobó por real orden el proyecto de defensa y repoblación de las dunas, dirigido por el ingeniero de montes Francisco Mira i Botella, que empezó a ejecutarse en los primeros años del siglo XX. El plan combinó una empalizada de estacas junto al mar, una segunda línea de gramíneas, piteras y palmeras, y una repoblación final con cerca de 600.000 pinos —piñonero, marítimo y carrasco— además de palmeras y eucaliptos. A mediados del siglo XX el bosque ya había detenido por completo el avance dunar, y hoy está declarado Lugar de Importancia Comunitaria.
El resultado es un paseo entre pinos que llega hasta la propia playa, con sendas señalizadas aptas para caminar o ir en bicicleta y un ecosistema dunar bien conservado en primera línea de mar. Dentro del mismo espacio protegido se encuentran dos yacimientos arqueológicos de la ciudad andalusí que ocupó la zona, la Rábita Califal y La Fonteta, además del Castillo de Guardamar, en el casco urbano.
Preguntas frecuentes
¿Es gratis visitar las Dunas de Guardamar?
Sí, el acceso al bosque y a los senderos que lo recorren es libre.
¿Se puede llegar caminando desde el pueblo?
Sí, el bosque se extiende junto al núcleo urbano y conecta directamente con la playa a través de varias sendas señalizadas.
¿Por qué se plantó este bosque?
Para detener el avance de las dunas, que en los siglos XVIII y XIX invadían tierras de cultivo y amenazaban con sepultar el pueblo.
Comentarios
Inicia sesión con Google para comentar y valorar
Sé el primero en comentar.