Castillo de la Torre Grossa
Fortaleza del siglo XII de origen almohade ubicada a 570 metros de altura. Tras su restauración, la Torre Grossa destaca como vestigio principal de esta construcción que vigilaba la llanura hacia Alicante.
El Castillo de la Torre Grossa corona una colina de 570 metros sobre Xixona, con la localidad extendida por su ladera. De origen almohade, se levantó entre finales del siglo XII y principios del XIII como parte del sistema defensivo que vigilaba la frontera entre las coronas de Aragón y Castilla, un papel similar al de otras fortalezas cercanas como las de Tibi o Biar.
Una torre para vigilar hasta Santa Pola
La Torre Grossa, de 16 metros de altura, es el elemento principal que se conserva del recinto. Su posición y orientación permitían vigilar toda la llanura que desciende hacia Alicante capital y, en días claros, distinguir el cabo de Santa Pola, lo que explica por qué se eligió este punto para controlar los movimientos hacia el interior desde la costa.
Su técnica constructiva en tapial es similar a la de otras fortalezas almohades de la comarca, como las de Tibi o Bañeres de Mariola, un parecido que ayudó a fechar el origen del castillo en el siglo XII.
El castillo estuvo durante décadas en un estado de ruina avanzado, hasta que un proyecto de restauración iniciado en noviembre de 2019 por los arquitectos Santiago Varela Botella y Santiago Varela Rizo recuperó tanto la torre como parte de la alcazaba anexa. El resultado fue seleccionado en la Muestra de Arquitectura Reciente de Alicante 2020-2021, un reconocimiento del Colegio Territorial de Arquitectos.
La subida hasta el castillo ofrece una de las mejores panorámicas de la comarca de L’Alacantí, y se puede combinar con la visita al Museo del Turrón y a la Iglesia de la Asunción, ambos en el núcleo urbano, a los pies de la colina.
Preguntas frecuentes
¿Es gratis visitar el Castillo de la Torre Grossa?
No, el acceso al recinto restaurado tiene entrada de pago.
¿Qué se ve desde arriba?
Toda la llanura hacia Alicante capital y, en días claros, el cabo de Santa Pola, además de la propia Xixona a los pies de la colina.
¿Es una subida exigente?
El castillo se sitúa a 570 metros de altitud sobre una colina, por lo que conviene calzado cómodo, aunque el acceso está acondicionado tras la restauración.
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