Museo del Turrón
Institución dedicada al patrimonio tecnológico de la producción de turrón. Tres plantas muestran la materia prima, procesos de fabricación, y la historia comercial del dulce antes de llegar a la tienda.
El Museo del Turrón de Xixona nació en la década de 1960 como una pequeña colección dentro del antiguo taller de carpintería de una fábrica turronera local, reunida por Juan Antonio Sirvent Selfa para conservar la maquinaria que iba quedando obsoleta con cada nueva generación de equipos. Con el tiempo fue ocupando todo el espacio del taller hasta convertirse en el museo actual, dedicado a la historia tecnológica y económica del turrón de Xixona.
Tres plantas para entender el turrón
El recorrido se distribuye en tres plantas: la materia prima (almendra y miel, los dos ingredientes que dan nombre a buena parte de la industria local), los procesos de fabricación, desde las técnicas artesanales del siglo XIX hasta la maquinaria industrial actual, y la historia comercial del producto, con envases, documentos y publicidad de distintas épocas. El museo está junto a una fábrica en activo, por lo que en algunos tramos del año es posible ver de cerca parte del proceso real de producción.
El de Xixona y el de Alicante son turrones muy distintos entre sí: el primero es una pasta blanda de almendra molida y miel, mientras que el segundo se presenta en forma de bloque duro con almendras enteras.
Xixona concentra buena parte de la industria turronera de España, con el turrón de Xixona y el de Alicante reconocidos como indicación geográfica protegida, y el museo es la mejor introducción a por qué esta localidad del interior de la provincia se convirtió en referencia del sector.
La visita dura entre una y dos horas y es una opción sólida para un día de lluvia o para ir con niños. Se puede combinar con el Forn del Raval de la Peñita, el horno tradicional donde aún se elaboran dulces con leña, o con el Castillo de la Torre Grossa, en la parte alta del pueblo.
Preguntas frecuentes
¿Es gratis el Museo del Turrón?
No, la entrada tiene coste, aunque suele incluir degustación de producto.
¿Cuánto se tarda en visitarlo?
Entre una y dos horas, dependiendo de si se hace con visita guiada o de forma libre por las tres plantas.
¿Es una fábrica en funcionamiento?
El museo está junto a una fábrica turronera activa, por lo que en temporada alta es posible ver parte del proceso de producción real.
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